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La gran familia de los Curtiss Hawk

Updated: May 9, 2018



El primer caza de la compañía norteamericana Curtiss que llevó el sobrenombre de Hawk (Halcón) fue el biplano P-1 de 1925. A lo largo de los diez años siguientes hubo un Seahawk, un Sparrowhawk, un Goshawk y alguno más acabado en “hawk”, todos ellos biplanos para el Ejército o la Marina estadounidense. En esa época, Curtiss era el principal suministrador de aviones de combate de su país, una empresa en pleno auge… Pero nuestro estudio comienza justo después, en el lento e imperceptible declive que para la compañía se inició con el primer monoplano, el Hawk 75 (P-36), y sus inmediatos descendientes, el Hawk 81 (P-40B/C) y el Hawk 87 (P-40D-N), hasta llegar al vástago final de este prolífico linaje, el superlativo XP-40Q, que no llegó a entrar en producción. Esta saga de modelos estrechamente emparentados entre sí (los últimos cazas de la firma Curtiss) se extiende a lo largo de la etapa culminante del desarrollo del avión de combate “clásico” con motor de pistón, entre 1935 y 1944.


Contemporáneo del Messerschmitt Bf 109 y el Hawker Hurricane, el Curtiss Hawk 75 (P-36 para el U.S. Army Air Corps) pertenece a la primera generación de cazas modernos, monoplanos casi enteramente metálicos de ala baja cantiléver con tren de aterrizaje retráctil y cabina cerrada. Avión muy equilibrado, de agradable pilotaje y excelente maniobrabilidad, perdió sin embargo el concurso para un nuevo caza convocado por el USAAC en 1935-36 frente al mediocre Seversky P-35, a causa de problemas con el motor. Con un motor nuevo y algunas modificaciones menores, ganó por fin la competición del año siguiente y entró en servicio con el Cuerpo Aéreo del Ejército de los EE.UU., demostrando muy buenas cualidades de vuelo pese a la mediana potencia de su planta motriz, que fue siempre su talón de Aquiles.


Cuando EE.UU. entró en la 2ª Guerra Mundial, a finales de 1941, el P-36, con sus escasos 500 km/h de velocidad máxima, era ya un aparato casi obsoleto (en Europa, los Spitfire Mk V se batían con los primeros Focke Wulf 190 al filo de los 600 km/h) y prestó poco servicio operacional con su país de origen… pese a haber tenido el honor de conseguir el primer derribo americano de la guerra, durante el ataque japonés a Pearl Harbor. Lo cierto es que, sin ser nunca un caza de altas prestaciones, el Hawk 75/P-36 constituyó el mayor éxito de ventas de la compañía Curtiss (un éxito que le pasaría factura, como veremos más adelante). No actuó mucho con los colores de su país, pero sí lo hizo con los franceses, plantando cara dignamente a los temibles Bf 109E alemanes durante la invasión de mayo de 1940; con los chinos, que lo llegaron a construir bajo licencia; con los británicos y los países de la Commonwealth, que lo denominaron Mohawk; con los finlandeses, en guerra con la URSS (aparatos conseguidos vía Alemania, tras la caída de Francia); con los portugueses, tailandeses, argentinos, brasileños, peruanos…


De arriba abajo y de izquierda a derecha: un P-36A del USAAC, un Hawk 75A-4 del Armée de l'Air de l'Armistice (Francia de Vichy), un Hawk 75A-7 de las Indias Orientales Holandesas, un Hawk 75A-3 de las Fuerzas Aéreas Finlandesas y un Mohawk Mk IV (Hawk 75A-4) de las Fuerzas Aéreas de Sudáfrica.

Pero, mientras las diferentes versiones de exportación del Hawk 75 se vendían por medio mundo, el alto mando americano había ordenado ya modificar el diseño, cambiando el motor radial por uno lineal, al estilo de los nuevos cazas europeos del momento, que mostraban, en general, superiores prestaciones. Fue así como, tras un intento inicial denominado YP-37, que no llegó a prosperar, nació el definitivo P-40, uno de los cazas más emblemáticos de la 2ª Guerra Mundial.